sábado, 18 de diciembre de 2010

La obra escolar

Relato SCA



    Con once años, en un nuevo colegio, conocí a una profesora de Ciencias que era muy buena ejerciendo como tal, y además se interesaba mucho por mí, aunque era muy rígida y severa con los deberes y las notas. Eso último para mí no supuso problema alguno, ya que era buena estudiante. A mi madre, cuando la conoció, le cayó tan bien como a mí. Se convirtió en mi profesora preferida, al contrario que para mis compañeros, que la aborrecían por su intransigencia ya mencionada.

    Pues bien, un día, para Navidad, la tutora nos propuso elaborar una obra para representar en la función teatral de fin de curso. Varios compañeros se reunieron y cuchichearon entre ellos mientras escribían en una libreta por turnos. Yo, como no me llevaba bien con ellos, estuve apartada junto con otros que tampoco eran bienvenidos en su grupo. Pero lo cierto es que todos los marginados deseábamos formar parte de dicho grupo, puesto que era el de los más populares de la clase. Así que, cuando al acabar la reunión, se me acercaron dos chicas del grupo para invitarme a participar en la obra, acepté sin dudar, muy emocionada.

    También invitaron a varios chicos más. Algunos aceptaron también, pero a regañadientes, cosa que me sorprendió, y otros rechazaron la invitación, entre ellos mi mejor amiga Marcela, a la cual yo tomaba un poco por tonta, dado que tenía graves problemas de aprendizaje. Me sorprendió también, por tanto, ver la cara de indignada que tenía Marcela. Pero no se me ocurrió preguntar qué pasaba, estaba muy ilusionada y no podía pensar en otra cosa más que en que iba a actuar con los más populares, que iba a ser aceptada por fin... Debí haber tomado más en serio a Marcela.

    Por supuesto, la obra no llegó a representarse nunca. Tras varios días de ensayos, en los cuales yo nunca acababa de enterarme de la trama de la obra -ni me importaba, la verdad-, un día llegó la tutora muy enojada, y empezó a hablar y hablar. Yo no entendía nada. Pero vi que los del grupo que había realizado el guión de la obra estaban entre avergonzados y malhumorados. Empecé a sospechar que algo iba mal en tal guión. A hurtadillas, conseguí llegar al guión que estaba encima del escritorio del profesor, y lo hojeé. ¡No podía creerme lo que leía! Se trataba de un grupo de alumnos que conspiraban contra una profesora cuyo nombre era un ridículo anagrama del nombre de mi profesora preferida, la intransigente, a la que todos mis compañeros odiaban. Se leían insultos contra ella, e incluso un esbozo de asesinato al estilo Julio César, para luego acabar con satánicas carcajadas...

    Me di vuelta, y vi a la susodicha profesora mirándome fijamente. Yo estaba tan turbada que no atinaba a decir palabra alguna. Pero, por suerte, ella era perspicaz como ella sola, y entendió que había sido víctima de una terrible confusión. Me sonrió, me dijo: "No pasa nada, te entiendo", y eso me tranquilizó.

    Después de aquello, aprendí dos cosas: primero, que nunca debo subestimar a nadie (en referencia a mi amiga Marcela), y segundo, que aunque me ofrezcan protagonizar una película de Tarantino o Spielberg, antes de aceptar he de leer siempre el guión, e incluso la letra pequeña, por si acaso...

domingo, 12 de diciembre de 2010

Trabajar de cara al público en un organismo público

El relato de Adela


Una mujer va a hacienda para realizar su declaración de la renta. Coge un ticket y espera su turno hasta que le atiende un empleado. Mientras este está comprobando todos los documentos que ha traído, ella le comenta:


- Hágame bien la declaración, ya que el año pasado , me atendió una chica sorda, que o no me entendió, o no estaba muy preparada, y la hizo mal, luego me pusieron una sanción.

- Y que hizo mal?

- Pues que no puso el alquiler del local que tengo

El funcionario consulta en la base de datos y comprueba que el alquiler al que se refería fue declarado por el alquilado después del periodo de renta.

- Usted trajo cuando vino el año pasado el contrato de alquiler, y lo que había cobrado por ello?

- A pues… no, lo tenía que traer?

- Si no lo trajo nosotros no podemos hacer nada, no somos adivinos, esta chica sorda ha realizado bien su trabajo, además se que estaba muy bien preparada porque la conozco personalmente, es mi hija.

- Disculpe, no lo sabía.

La señora se fue con la cabeza baja y con el rabo entre las piernas







viernes, 3 de diciembre de 2010

Cómo explicar a un oyente lo que he sentido al perder audición

El relato de Tutxi

Muchas veces me gustaría explicar a las personas que me rodean cómo me he sentido a lo largo de estos diez años que he ido perdiendo audición y lo importante que ha sido tenerlos a mi lado, y la verdad es que es dificilísimo porque muchas veces para que te comprendan es necesario que se pongan en tu situación, algo imposible en este caso. Pero se me ha ocurrido una forma de contarlo con una historieta.


Año 2000: Imagínate que un día decides salir a pasear por el campo y apareces en medio de un prado verde lleno de margaritas, con un acantilado, con el mar al fondo, un cielo de colores propio de un atardecer y un faro que comienza con sus primeros destellos de la noche. Descubres que ese es el lugar más bonito relajante y que has visto nunca, y ese será tu rincón.

Año 2002: Vuelves porque recuerdas que es el rincón más bonito que has descubierto, allá te encuentras con el mismo prado verde lleno de margaritas, con un acantilado, el mar de fondo, un cielo de colores propio de un atardecer pero esta vez el faro no funciona… no importa es un detalle que no le resta encanto a tu rincón, y sigue siendo lugar más bonito relajante y que has visto nunca

Año 2004: Vuelves al prado verde, con su acantilado, el mar de fondo, el faro que no funciona y el cielo está encapotado, parece que va a caer una tormenta y minutos más tarde así sucede. Da igual, te has relajado y para ti sigue siendo el lugar más bonito que has visto.

Año 2006: Decides regresar a ése rincón que te hace disfrutar de la soledad, del silencio y que te deja pensar sin prejuicios. Te encuentras con el prado verde, con su acantilado, el mar de fondo esta vez muy revuelto, el faro que no funciona y el cielo muy oscuro a punto de hacerte la misma jugarreta que la última vez. Minutos después así es y llueve, dejándote completamente empapado.

Año 2008: Recuerdas aquel rincón, tu paraíso personal, en el que un día encontraste la tranquilidad y soledad que necesitas más a menudo de lo que puedes permitirte … vuelves y allí está, el rincón más bonito que habías descubierto. Y te encuentras con su acantilado, el mar de fondo muy revuelto, el faro que no funciona, el cielo muy oscuro y el prado… no es verde??. Parece que han decidido labrarlo, está todo lleno de tierra oscura y lo han cercado con un enorme alambre de espinas y tablones de madera.

Año 2009: No dejas de pensar en tu rincón, tienes la certeza de que todo habrá cambiado. De que lo que viviste un día hace 9 años no se volverá a repetir. Sientes desilusión pues el rincón más bonito que habías descubierto habrá desparecido, y además no tienes ganas de ir para ver cómo otra vez, tu ilusión por aquél lugar se desvanece.

Año 2010: No lo soportas más, necesitas esos destellos de luz de aquel faro. Necesitas volver a ver el cielo lleno de colores, las margaritas del prado verde y el mar al fondo, porque aquel era el rincón más bonito que habías visto nunca, tu rincón.

Decides volver, esta vez acompañado de las personas que te quieren. Quieres compartir aquel lugar.

Conforme te acercas ves el cielo encapotado y pisas el freno, y gritas: NO PUEDO MÁS!!!

Entonces sientes una mano de un amigo que te acaricia la cara, después un abrazo de un familiar y minutos después un beso de tu pareja… Te llenan de fuerza, arrancas y continúas.

Al fin estás allá, miras alrededor y las cosas han cambiado. El prado verde ahora es un campo de girasoles, el faro está apagado, el mar apenas llegas a verlo, y menos aún el acantilado…

Sin embargo, sientes que aquel lugar sigue siendo tu rincón. Es diferente pero también muy agradable. Ahora lo compartes con las personas que te quieren. Vuelves a sentir ilusión, ganas de vivir esos momentos que ahora disfrutas en compañía. Ganas de seguir descubriendo más rincones. Ganas de seguir soñando.

PD: Gracias a todos los que me habéis acompañado a lo largo de estos años difíciles.



Gracias a todos los que trabajáis hoy alrededor del implante coclear por ayudarme a recuperar la ilusión.



Relato autorizado extraído del blog:


sábado, 27 de noviembre de 2010

Estaba encerrada

El relato de Una Sorda Con Audífonos.


Con ocho años de edad, mi familia y yo nos mudamos a Buenos Aires desde la Patagonia. Era la primera vez que me alejaba de la escuela, donde tenía a mis mejores amigos y mis queridas maestras, cosa que, siendo sorda de nacimiento, fue bastante traumático. En el nuevo colegio, enorme y lleno de desconocidos, no pude adaptarme del todo. No conseguí amigos, y no sentía confianza con los maestros.



Todo eso provocó que la siguiente experiencia, que debió haber sido un percance sin más -si hubiera estado en mi escuela de la Patagonia, claro-, se convirtiera en una pesadilla para mí. Una mañana, al terminar las clases, me tocó quedarme a recoger los papeles. Me metí debajo de las mesas para hacerlo, y cuando me levanté al terminar... vi que estaba sola, y la puerta estaba cerrada. No me puse nerviosa: me dirigí a la puerta, pensando que estaría abierta. Pero cual fue mi sorpresa cuando vi que estaba CERRADA CON LLAVE.



No entendí nada, y fui a las ventanas a avisar a alguien de que estaba sola. Lamentablemente, nadie me conocía, y yo hablaba muy mal, así que no me entendió nadie. Había mucha gente ahí afuera (era el patio de recreo), y nadie me prestaba atención. Poco a poco, me fui dando cuenta de mi imposibilidad de comunicarme con ellos y de explicarles mi situación, y me fui desesperando. Empecé a gritar. "¡Chicos! ¡CHICOS! ¡Ábranme la puerta! ¡CHICOOOS!". Pasó la directora del colegio cerca de la ventana y se paró allí, dándome la espalda. Conseguí sacar una mano, y cogerle de un mechón de su cabello. La directora me miró, le hablé desesperadamente, y ella... simplemente sonrió y se fue. Me quedé descolocadísima.



Entonces fue cuando empecé a gritar de verdad y llorar. No sé cuánto rato estuve gritando y llorando al patio, sin que nadie me prestara atención. Para mí fue una eternidad. Estaba temblando, lo pasé realmente mal. De repente, una alumna mayor que yo me hizo caso, algo preocupada por mi mala cara. Con gran esfuerzo, consiguió entender lo que pasaba, y fue a avisar a una profesora para que buscara la llave...



Intenté calmarme, me sequé las lágrimas, cogí la mochila y me planté frente a la puerta, esperando a que me la abrieran. La abrieron. Aún temblando, pero ya calmada, salí de allí. Mi madre estaba esperándome, y fui corriendo a abrazarla. "¡Mamá, estaba encerrada!", le dije varias veces. La directora (la que me había ignorado con una sonrisa) habló con ella entre risas. Mi madre se lo tomó bien, se rió también, y nos fuimos a casa. Ella seguro se ha olvidado ya de lo sucedido. Yo no dejé de recordarlo durante mucho tiempo.



Ahora que soy mayor, entiendo que esa gente creía que, por ser sorda, mi comportamiento histérico era normal, que era mi manera de divertirme/llamar la atención. Suerte que uno de ellos se percató de que no me lo estaba pasando tan bien como se pensaban...

domingo, 21 de noviembre de 2010

La sordera y el inglés


EL RELATO DE LAURA

Yo tenía unos 11 años, estábamos en el colegio, en una de las primeras clases de inglés.

La profesora solía llamar a sus alumnos de uno en uno para pedirnos que traduzcamos unas frases de inglés al castellano.

Me llegó el turno a mí...

Tenía que traducir una pequeña conversación escrita en el libro de inglés.

La profesora lee lo que dice la primera persona de la conversación, y me pide que lo traduzca, pongo cara como diciendo que no lo sé. Ella lee la siguiente frase: "I don't know", y me pide que traduzca.

Le contesto lo mismo que antes, poniendo la misma cara, me sigue mirando, yo, incómoda, le contesto para que deje de mirarme: "No lo sé", y la profesora, contenta, me dice: "¡¡¡Muy bien!!!" y me pone nota en su cuaderno... Y llama a otro compañero para seguir examinando...

No lo entendía mucho, le pregunté a mi compañera: "¿Esa frase 'I don't know' significa no lo sé en español?", ella me contesta aguantándose de la risa: "sí".


No saber entonar las frases tiene sus ventajas :)




EL RELATO DE SCA

Estábamos mi madre, mi hermana y yo en el cuarto de la primera, mirando los dibujos animados en la tele. Estaban dando en aquel momento un capítulo de los Looney Tunes (o algo por el estilo), donde salía un zorro sonámbulo vestido al estilo de un famoso buen ladrón. Tiré de la manga de mi madre para preguntarle por qué estaba vestido así, y me explicó que se trataba de Robin "Hood" (pronunciándolo tal como se lee en castellano Robin “od” ).

-¿Cómo?

-Es Robin "Hood".

-¿Eh?

-Robin HOOD. ¡Se llama Robin HOOOOOOOOOOOOOOD!

Seguía sin entender. Mi madre se estaba desesperando, no sabía cómo hacérmelo entender. De repente, mi hermana salió de detrás de mi madre y, sonriendo pícaramente, me soltó que se trataba de Robin... ¡Júd!.

-¡¡¡¡AAAAAAAAAH, ROBIN JÚD!!!!

Mi madre nos miró sorprendida. Lo que pasaba era que, al ser sorda, sólo podía acceder a la cultura mediante la lectura, y me había empezado a gustar tanto leer que no tardé en descubrir que en inglés las palabras se dicen diferente, e incluso leí acerca de su fonética. Mi madre, la pobre, aún no se había enterado. Ella me enseñaba castellano y  no quería que aprendiera un nuevo idioma aún, y cuando encontrábamos una palabra en inglés me la hacía leer como si fuera castellano.



EL RELATO DE CRIS

Cuando tenía 11 años me cambie de colegio, una de las materias en las que tuve mas dificultad fue el inglés. Mientras en el colegio anterior estábamos dando los colores, y los números, en el nuevo, ya usaban frases complejas. Creía, que me aprobarían la asignatura, porque los exámenes los aprobaba por los pelos, y nunca había suspendido nada, pero suspendí el primer semestre con una nota bastante baja, y mis padres contrataron a una profesora de inglés particular.

El primer examen del segundo semestre se trataba de una prueba oral, ahí fue cuando me enteré porque suspendía: no sabia que en ingles se hablaba diferente, porque como no entendía ni a la profesora ni a mis compañeros, no aprendía . Hablaba en inglés tal como lo leía: “/nou i studi inglis in te scol/”.

Con mi nueva profesora particular aprendí mucho. En los exámenes que había hecho anteriores de lectura , seguro que había hecho el ridículo en clase sin ser consiente de ello. Cuando acabe el examen oral, toda la clase me aplaudió, y la profesora del colegio me dedico unas palabras de satisfacción , ella no entendía como había podido aprender tan deprisa a hablar tan bien. Y dijo a los demás: Cuando uno quiere, puede!

Si poder se puede, pero con una profesora particular…

viernes, 12 de noviembre de 2010

¿quieres que te lo caliente?

El relato de Cris

       Entro a una panadería para comprar el desayuno. Me atiende una joven , hay tanto ruido ambiental, que con mis audífonos no discrimino el ruido de su voz. Dependo totalmente de la lectura labial.


-Quien va ahora? – pregunta la joven.

- Yo! Un cruasán de jamón y queso, por favor.

- BLA BLABLABLBLA!?

-perdón?

- Que si BLA BLABLABLABLA!?

- es que yo soy sorda, pero leo los labios, me puede vocalizar , por favor?

La chica en vez de repetir lo que ha preguntado, se gira, y me calienta el cruasán de jamón y queso, y me lo da.

- Aquí tienes!

A lo que yo repito.

- Mira, que me gustaría saber que me has dicho antes, si vocaliza un poco más le entenderé?

- HABÍA DICHO QUE SI QUERÍAS QUE TE LO CALENTARA!!!

- Lo ves, no era tan difícil, aunque veo que ya esta hecho sin tener en consideración mi opinión!

        La chica se queda muda, a lo que su compañera haciéndose la simpática, me comenta para salvar la situación .

- Esta mas bueno caliente!!! muy bueno!!! muy bueno!!! mmmh!!!! - hace gestos con la mano.

- No , si no lo pongo en duda.

Me fui con mi cruasán caliente ya sin hambre.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Falta de respeto en la sala de espera de una consulta médica


Un día fui al CAP mas cercano de mi casa para hacerme una audiometría a petición de mi otorrino, me acompañaba mi madre. Normalmente cuando voy al médico siempre que es posible voy con ella, mas por comodidad que por necesidad, una vez en la sala de espera, en cuando nombran mi nombre, me separo de ella. Prefiero entrar sola.
Llegamos puntuales, tomamos asientos delante de la puerta de la consulta a la espera que digan mi nombre. La prueba la realiza una enfermera que una vez me nombra me levanto, y le digo a mi madre:
- Hasta luego!
A lo que la enfermera le comenta:
- Sí, sí ,señora, usted no puede entrar.
No iba a entrar aunque pudiera, la paciente soy yo, no ella. Una vez dentro me hace la audiometría, no tengo ningún tipo de problema para entenderla porque vocaliza muy bien, se nota que esta acostumbrada a tratar con personas con problemas auditivos.
Durante la prueba me comenta que casi no oigo nada a lo que le respondo que no es ninguna novedad para mí Hubo un momento en que amplió al máximo el volumen de una frecuencia grave , tanto que , me aturdí y me mareé, la señora me dijo que se había despistado. A ver si me iba a dejar más sorda de lo que estaba. Acabamos la prueba, la enfermera me explica un par de cosas y me acompaña a la sala de espera, una vez allí me despido, a lo que ella me pregunta:
- ¿Esta es tu madre, no? – no me dio tiempo ni a contestar- MIRA SU HIJA CASI NO OYE NADA, Y AHORA CON LA AUDIOMETRÍA TENÉIS QUE BLABLABLABLABLABLA…
Le estaba explicando a mi madre en la sala de espera con voz alta y clara delante de una docena de personas , como había ido la visita y que tenía que hacer con los resultados, información que yo ya sabía porque se lo había preguntado antes. Quien es ella para decir a mi madre delante de desconocidos que yo casi no oía nada?. Fueron las palabras concretas que utilizó, muy poco profesionales. Donde esta el derecho a la intimidad? Me trato como se trata a una niña de 12 años. El problema es que yo duplico esa edad. A mi madre tampoco le gustó la situación y apenas abrió la boca.
Cuando la enfermera estaba volviendo hacia la consulta, hago un comentario en alto mirando a mi madre con complicidad:
- ya decidiré yo lo que le quiera contar a mi madre o no.
Creo que no lo oyó, o lo ignoró, quizá necesitará ella hacerse una audiometría.


sábado, 30 de octubre de 2010

¿Comida gratis por dar pena?


Ciudad del Vaticano, 2008.

Un grupo de amigos sordos están haciendo turismo por Italia, han estado toda la mañana en el museo del Vaticano, y están hambrientos. Deciden comer unas pizzas “ al taglio” , que es muy común en el país. Se trata de porciones de pizza de gustos varios. Al primer establecimiento que ven , entran.
Cada uno pide dos porciones de pizza y la bebida que quiere, la chica del establecimiento las calienta todas y las prepara en platos de cartón, en el momento de pagar uno de nosotros pregunta:
- cuanto és?
- niente – responde la joven
- como?
- niente, niente, offre la casa
- no entiendo nada… cuanto? cuanto?
- Niente! ( hace gestos con la mano de negación)
Como no entendía a la chica, pidió ayuda a Fabry, uno de nuestros amigos italiano. Y este con la intención de aclarar la situación, preguntó:
- Quanto costa? ( cuanto cuesta)
- niente ( nada)
- ma… mmmhhh …. non ho capito bene.. cuanto é? (pero… mmmmhhh… no he entendido bien, cuanto es)
- niente niente, offriamo noi… (nada, nada, invitamos nosotros)
- ma… perche'?? ( pero… porque??)
- perche è un piacere per noi (porque es un placer para nosotros )
- ah.., grazie ma.. anche la bevanda? ( gracias , pero la bebida también)
- si si si, ofriamo noi ( si si , invitamos nosotros)
No nos dejaron pagar las consumiciones, ni siquiera las bebidas. Raro. Nos quedamos comiendo alucinados en las escaleras del local.
La chica empezó a limpiar el establecimiento, así que pensábamos que era porque estaban a punto de cerrar, pero no… luego mas personas entraron para comer y a ellos si que les hicieron pagar.
Por qué nos invitaron a nosotros a comer y a los demás no?

sábado, 23 de octubre de 2010

Encerrados en un museo sin luz


Era una tarde de otoño, Maite y yo disfrutábamos de un viaje en Italia, para visitar a nuestros amigos italianos: Marco y Fabry. Ellos nos propusieron de ir a un museo que habían abierto ese mismo año, en un pueblo cercano: Narnia.
En los subterráneos de dicho pueblo se había descubierto una iglesia de la Santa Inquisición , y un conjunto de compartimentos, entre ellos una antigua celda llena de grafitos realizados por los presos que hubieron allí, y en otro compartimento un tribunal con elementos de tortura. Ninguno de nosotros había ido aún y tenia todos los puntos de ser un museo interesante.
Llegamos a recepción, nos ofrecen las entradas gratis por nuestra condición de discapacitados auditivos, pero se les han acabado las guías en español donde constaba por escrito toda la explicación de la visita. En italiano no tenían ninguno , ya que el guía habla en este idioma, y el museo no ha pensado en la adaptación para personas sordas, pero si para personas extranjeras.
El guía nos llama la atención, la visita va a empezar. Somos un grupo de unas 25 personas. Bajamos por unas escaleras y nos adentramos por unos conductos hasta llegar a una habitación que en el pasado había sido una iglesia de la Santa Inquisición. El guía comienza a hablar:
-BLABLA BLABLABLA BLABLABLABLA BLABLABLA.
Ninguno de los 4 entiende nada, habla muy deprisa, aunque se ven evidentes sus esfuerzos de vocalización. Pasa el tiempo. A los 20 minutos finaliza su explicación y nos vamos a la sala siguiente, en la que solo hay un cuadro y una estructura extraña en medio. El guía continua hablando, parece que no acaba nunca, y nos quedamos allí, impacientes por continuar la visita, ya aburridos.
-BlA BLABLABLA BLABLABLABLABLABLABLA….
La misma situación ocurre en las tres salas posteriores, ya llevamos dentro mas de una hora, y ya tenemos ganas de que se acabe la visita , que comienza a ser insoportable.
-BlA BLABLABLA BLABLABLABLABLABLABLA….
Llegamos a una celda, de unos 4 metros cuadrados, tan pequeña que una vez todos dentro, no nos podíamos mover… el hombre habla y habla, entre el grupo hay un niño muy curioso que preguntaba muchas veces. En esa celda estuvimos otros 20 minutos,a un paso de pedir al guía que no dejara marchar.
Y llegamos a la ultima sala, por fin una sala interesante, había una pared llena de fotografías con la explicación de cada una de ellas, una vitrina con una momia de una mujer, y un enorme pozo en medio de la habitación con una barandilla de seguridad. Mientras el hombre hablaba, Fabry y yo nos pusimos a ver las fotografías, pero en 2 escasos minutos el hombre acabó su explicación y se fue hacia la salida. Maite y Marco enseguida salieron, necesitaban aire puro.
Por una sala que nos gusta!? y se acaba ya la visita?? vahhh…. Fabry y yo nos quedamos allí un rato mas, mirando las fotografías tranquilamente, sabíamos que la salida estaba cerca. Estábamos muy entretenidos , comentando la exposición de fotografías, y de repente, las luces se apagan! ehhh!!!! - Ahhh!!! Fabry!!! el pozo!!! Ahh!! haber si nos vamos a caer! Hay alguien ahí!!!!
No se veía nada, sabía que en medio de la habitación había un gran agujero, y temía caerme, buscaba la barandilla y a mi amigo extendiendo los brazos por todos los lados. Entre nosotros no nos podíamos entender. Cuando por fin nos encontramos los dos . Se encienden las luces, y viene el guía sudando, Maite y Marco.
El guía nos comenta:
- Pensábamos que no había nadie y estábamos cerrando el museo, cuando vuestros amigos que estaban fuera esperando, se han dado cuenta, han venido corriendo diciendo que vosotros aun estabais dentro.
Si no llega a ser por nuestros amigos… quizá nos quedamos toda la noche durmiendo con un momia.

viernes, 15 de octubre de 2010

Alto al ladrón!!

Hace un par de años me compré un bolso, de la marca Carpisca, que me gustaba desde hacia algún tiempo. Me acuerdo del día que lo estrené. Quedé con mi pareja, para mirar tiendas de ropa. Al entrar y al salir de una de las tiendas, la alarma del establecimiento, se disparó y una luz roja parpadeo! No había comprado nada, así que me extraño. Me pidieron que mostrara la bolsa, para comprobar que no había robado nada. Y se disculparon.
A la semana siguiente, fui otra vez de tiendas por el centro de Barcelona, esta vez sola, y llevaba el mismo bolso. Me decidí por una, el Zara, y entré, estuve viendo ropa, pero no vi nada que me convenciera, así que salí poco después. De repente siento que una mano me agarra por la espalda y me da la vuelta. Es el hombre de seguridad de la tienda. Me habla en tono gruñón, y mirada desafiante, enseguida le digo que soy sorda. Su mirada se vuelve compasiva, en menos de un segundo y, educadamente me explica que la alarma ha saltado y que debo volver a la tienda para enseñar el bolso. Aquella alarma era solo sonora, sin luz, por eso no me había dado cuenta. El vigilante de seguridad comprueba que en mi bolso no hay nada y se da cuenta que lo que hace saltar la alarma es la composición de mi bolso nuevo. Me comentó que era bastante frecuente en los bolsos de ese tipo.
No volví a sacar el bolso a pasear.


Relato de Cris

sábado, 9 de octubre de 2010

Las dos cosas

El relato de Selva


Los sordos, por naturaleza, más de una vez creamos situaciones graciosas. Les contaré una de las tantas que he vivido.
Cuando tenía 16 años más o menos, trabajaba, atando viñas allá en mi querida Mendoza. Para el que no sabe de este trabajo, les cuento que cada trabajador toma una hilera y va atando los sarmientos (ramas de la vid) al alambre que los sostiene.
Ya nos habíamos adentrado bastante en la hilera con mi sobrina y mi hermana; atábamos en hileras paralelas, cuando veo al capataz mirar por la mía con desaprobación y parecía que hablaba o gritaba, pero como es obvio, no le entendía porque soy sorda. Encima estaba algo lejos, bah, cerca o lejos era lo mismo, y opté por bajar la vista y continuar. Entre ojos vi que se acercaba, me tocó el hombro y me dijo enojado:
–usted es sorda o no tiene plata?
- las dos cosas le contesté al entenderle
Mi sobrina y mi hermana que habían comprendido la situación estaban atentas, al escuchar mi respuesta soltaron la risa. El hombre más enojado aún dijo
-encima se hacen las graciosas
Mi sobrina sin parar de reír le dijo:
-señor, lo que le está diciendo es la verdad; pero el hombre se fue pateando cascotes y molesto pensando que le tomábamos el pelo.
Si ese hombre hoy pudiera ver este relato entendería que era muy honesta en mi respuesta.

Selva

Mi Blog:
www.selvareyes.blogspot.com

Mi canal de You Tube:
http://www.youtube.com/user/selvareyes

domingo, 3 de octubre de 2010

En la consulta medica.

Relato de Marian G.

Tengo Hipoacusia, por negligencia médica, me administraron estreptomicina en los años 70. y me dañaron el nervio auditivo, quitándome un 94% de audición en ambos oídos a la edad de los 8 años, despues de haber aprendido hablar.


Hace 3 meses fui al otorrino. Tuve que decirle varias veces que hiciera el favor de vocalizar, ya que me hablaba rápido y no le entendía. Me pareció bastante raro que un otorrino actuara así. Me miró y cuando terminó de hablar, le dije si podía mirarme los oídos y hacerme una audiometría que hacia ya tiempo desde la última, y tenía previsto cambiarme los audífonos. Me los miró y limpió, estaban bien ( sin tapón de cera) pero no me mandó hacer ninguna audiometría...


Al terminar, se dirige a mi amiga que me había acompañado, y le dice: “ahora se lo explicas tu con señas “(y hace los gestos de la lengua de signos con las manos sin siquiera saberlos, en plan burla ó intentando imitarlo….) y le respondo educadamente, que mi amiga no sabe y a mi no me hace falta…y sonríe otra vez y dice : “ no, si yo tampoco sé, te lo decía en broma! “


Quiero matizar que a mi la lengua de los signos me gusta, tengo algo de conocimiento sobre ella, gracias a unos cursos que he realizado y amigos que tuve, pero considero que no me hace falta porque aparte de hablar correctamente me defiendo bien, sobre todo si la otra persona se esfuerza a poner voluntad hacia mi persona.



Relato de Marian G.

domingo, 29 de agosto de 2010

Pasando lista en clase

Esto me pasó cuando iba al instituto y tenía una profesora de música que hablaba tan bajo, que tenía que usar micrófono para que todos pudieran oírla. Pero cuando hablaba con el micrófono, a mi, me costaba muchísimo entender lo que decía porque su voz sonaba muy rara, con un poco de reverberación. No hace falta decir que en sus clases no me enteraba de nada.
Un día, en las primeras clases del curso cuando estábamos aprendiendo las notas musicales, la profesora decidió que al pasar lista cada uno tendría que decir una nota musical, primero en escala ascendente y luego en escala descendente. Yo por supuesto no me enteré. Solo vi que cuando iba llamando a mis compañeros éstos respondían con una nota musical. Cuando pasaban lista yo sabía quienes eran los compañeros que me precedían, así que sabía cuando me iba a llamar fijándome en cuando ellos levantaban la mano. Entonces me llamó a mi y yo solamente levanté la mano. Y todos me dijeron:
- ¡La nota! ¡Di la nota!
Me hablaron varios a la vez, así que no sabía muy bien qué querían decir. ¿Que diga una nota? OK:
- DO
Y todos se echaron a reír y a hablarme a la vez. ¿Qué es lo que he hecho mal? La profesora puso silencio en la clase y me dijo varias veces, hasta que la entendí:
- Estamos en FA. ¿Cual es la siguiente nota? Estamos en FA, la siguiente.
Bueno, pues si estamos en FA, entonces la siguiente es SOL, así que lo dije:
- SOL
Toda la clase se echó a reír otra vez y a decirme cosas entre varios a la vez, que no podía entender. La profesora puso otra vez silencio en la clase y yo ya me estaba poniendo nervioso porque se reían de mí y me sentía como un tonto. Al final conseguí entender a la profesora, que me decía que estábamos en escala descendente.
- Estamos en escala descendente, ¿qué viene después de FA?
- MI
Por fin lo conseguí y la profesora pasó al siguiente compañero de la lista. Qué mal rato pasé. A esa profesora la cogí manía y falté un montón a sus clases. Tanto que me gané fama de novillero y me suspendieron hasta septiembre por faltas de asistencia.

Relato de Carlos Muncharaz


sábado, 21 de agosto de 2010

¿sorda o mentirosa?

En segundo de Bachillerato, en el último mes del curso, te preparan para los exámenes de selectividad. Un punto del examen consta de una prueba de comprensión oral en inglés, sobre una entrevista sobre temas varios que escuchas a través de un radiocasete.

Se trata de un test de 10 preguntas, que realizas por escrito. De cada pregunta hay que elegir una entre 4 posibles respuestas. Por supuesto que una persona sorda no puede hacer esta prueba.

Al principio del curso le comuniqué a la profesora d la asignatura que no podría hacer ningún ejercicio de este tipo. Por lo que cuando los demás lo realizaban yo adelantaba los deberes .
Un día la profesora me dio uno de aquellos test , y lo acepté.

En ese test saqué un 4. No me había ido tan mal, para no entender nada de lo que decían.
Así que a la clase siguiente yo misma le dije a la profesora que quería volverlo a intentar. Era un test, sobre una entrevista a un fan de los Simpson que explicaba detalles de la serie. De ese tema, había preguntas del tipo:

- de que color tiene el pelo Marge Simpson?

□ Azul □ Rosa □ Castaño □ Negro

Todo el mundo que haya visto un capítulo de la serie lo sabe.
y otras preguntas, más difíciles de contestar si no entiendes la conversación, por ejemplo:

- En Inglaterra que día de la semana emiten la serie?

□ Domingo □ Martes □ Jueves □ Viernes

Esta última pregunta fue la que fallé. En ese examen, saqué un 9. La mayoría de respuestas estaban bien porque las sabía, otras por intuición, y otras por suerte. Estaba tan contenta con mi nota, que fui a hablar con la profesora . Ella dijo que tenía que informarse sobre cuales serian las condiciones de mi examen. Si sacaba esas notas sería bueno que lo hiciera en la Selectividad, me animó a que los continuara haciendo, también me comento lo extraño que le resultaba mi nota.
En la clase siguiente, el test trataba sobre una entrevista con un experto en leones. Curiosamente los temas de zoología y biología siempre me han interesado. Una pregunta era :
- Que elemento usan los investigadores para cazar un león ?

□ carne envenenada □una pistola con dardo

□Esperar a que el animal se duerma por si mismo y cazarlo

□Lanzando una flecha con la punta envenenada

Quizá en esta pregunta tienes que tener un mínimo de conocimiento, pero para mí estaba claro, se usa una pistola adormecedora, ya había visto un documental sobre el estudio de leones. En ese test saqué un 10!!!

Estaba muy contenta, había superado un examen de inglés con la nota máxima, pero esa felicidad me duró muy poco. La profesora vino ha hablar conmigo seriamente, después de clase. Me dijo que era imposible un 10 en ese examen si yo no entendía lo que decían a través del radiocasete. Me sentó mal, intenté explicarle, que esos temas del test eran fáciles, pero fue inútil. Con sus duras palabras me hizo sentir como si fuera una verdadera mentirosa. Ella creía que estaba mintiendo y jugando.

Era hipo acusica, pero hablaba como un normooyente y regulaba la voz perfectamente. Reconozco que eso a veces desconcierta, pero no oía como para entender una conversación por radiocasete, sea cual fuera el idioma, claro. Intenté que la profesora lo comprendiera, pero dudó de mis palabras, y me dijo que le trajera una audiometría, que también se la entregaría al tribunal de la Selectividad.

No comprendía porque motivos, la profesora pensaba que podía mentir. Acaso creía que me gustaba decir a la gente que era sorda? Creía que me aprovechaba de ello?
Al día siguiente, me lleve una audiometría a la escuela, para demostrarle que no me había inventado nada. Ella la cogió la miró y se la guardó. Me contesto con un: vale! y se giró en seguida. Me acuerdo que me quedé un rato al lado de su mesa plantada y esperando una disculpa, pero esa no llegó.

Su orgullo dominó a su honradez


sábado, 14 de agosto de 2010

Lamentable situación en una tienda de ropa


El otro día entré en la tienda que la marca Springfield tiene en mi ciudad, con la intención de comprar unas camisetas para regalo. Ya con mi compra me dirijo a la cola para pagar y veo que la responsable de caja esta atendiendo a una persona que quiere que le expendan la tarjeta cliente de la tienda. El cliente es sordo signante, con dificultades de comunicación oral, no sabe leer los labios, y habla muy mal, no se le entiende prácticamente nada. A pesar de ello, la chica le atiende muy bien, tiene paciencia y con ingenio y algunos gestos se comunican y van resolviendo la situación. Él va rellenando los datos que se necesitan en un formulario. Pero van muy poco a poco, y la cola para pagar, cada vez se hace más larga, y algunos se impacientan..
De repente la mujer que está detrás de mí, le grita a la cajera:
- Cuidado, a ver si al sordomudo le da por robar la caja!!!!
Lo que oí me hizo pensar lo triste que es, que aún queden ignorantes como esa señora en nuestra sociedad. Acaba de discriminar a una persona delante de otros, cuando sabe que no se puede defender. Un hecho lamentable. Por qué delante de una situación manifiesta de discriminación pública, nadie dijo nada? por impotencia, por cobardía, por no saber como actuar…….Este tipo de situaciones o parecidas, por desgracia son algo frecuentes.
Mi reflexión es que las personas sordas o discapacitadas tienen dos opciones, quedarse en casa, y depender para todo de sus familiares, o buscar su propia independencia enfrentándose a la vida, como la persona sorda de la historia.
Es necesario ir con la cabeza alta y no rendirse nunca.





Relato facilitado por un familiar de una persona sorda.

sábado, 7 de agosto de 2010

Un policía le dice a una persona sorda que no puede conducir

Italia, 2006
Un equipo de pesca deportiva formado por 4 personas sordas: Antonio, Fabrizio, Maurizio y Marco, se reunieron un fin de semana para participar en un campeonato de pesca deportiva de truchas, reservado para sordos. Se dividieron en dos coches, ya que los instrumentales de pesca requieren espacio en el maletero.
Al llegar a la ciudad de destino, fueron directamente al lago donde se tenía que efectuar el campeonato. Como la prueba deportiva era el día siguiente, podían hacer una prueba de pesca, y estudiar la técnica más apropiada para la captura de las truchas en dicho lago.
Al terminar la prueba, los cuatro amigos se dirigieron con sus coches hacia el hotel que habían reservado, situado a unos 10 Km. del lago.
Durante el trayecto hacia el hotel, surgieron dificultades a causa de las complicadas calles, y los numerosos semáforos que se encontraron. Eso causó que los dos coches se perdieran de vista.
Antonio y Fabrizio que circulaban delante, decidieron esperarlos, pero no encontraron ningún espacio para aparcar y en un cruce de carretera muy ancho, se pararon accionando las luces de emergencia del auto.
De repente se dieron cuenta de que delante de ellos, a unos 30 metros en el lado opuesto de la carretera, había un puesto de control de la Policía, que controlaba el tránsito de los coches, y se preocuparon porque podían ser vistos, ya que no se podía parar el coche en ese punto, aunque no molestaban al tráfico. La policía del sur de Italia es muy pesada.
Y así fue, uno de los dos policías, de unos 50 años, se dio cuenta del coche parado en el cruce, y comenzó a hacer un signo con la mano, y hablar con voz alta de que no se podía aparcar allí.
Antonio, que era el conductor del coche, comenzó a signar con su lenguaje de sordos, por su condición de sordomudo. El policía no entendía nada de lo que estaba haciendo y se acerco hasta el coche atravesando la carretera.
Antonio (signando): “Perdón, estamos esperando a dos amigos que hemos perdido de vista”.
Policía: “Pero que dices? No te entiendo! Aquí no se puede aparcar!”
Antonio no entendía nada de lo que decía aquel policía, así que sacó de su cartera, una tarjeta de socio de su asociación de sordos, para hacerle entender que eran sordos. Se la enseñó.
Policía:”Esto que es?? Asociación que??.... ahh !! Eres sordo??? No oyes??? Tú, no puedes conducir , eres sordo!!!!!”
Antonio(signando):”Somos sordos y esperamos amigos”
El policía repitió con una voz aún mas alta haciendo el signo de “no” con la mano:”TU ERES SORDO Y NO PUEDES CONDUCIR!!!!!!!!!!”
Fabrizio que estaba al lado, se quedó sorprendido de esa reacción, entendió en todo momento la conversación mediante lectura labial, buscó la manera de calmar al policía explicándole que tenían que esperar a dos amigos que se habían perdido porque no conocían el lugar, pero fue inútil.
Afortunadamente, llegó su compañero y Fabrizio le explica nuevamente lo que estaba pasando. Este segundo policía, más joven, comprendió la situación en seguida, calmando a su compañero que todavía repetía a Antonio una y otra vez: “TU NO PUEDES CONDUCIR!!!!!”
En realidad, los sordos sí pueden conducir, existe una ley que lo autoriza. El policía joven lo sabía bien. Tranquilizó a su compañero y se lo llevó al puesto de control.
Justo en ese momento llegaron Maurizio y Marco, extrañados de ver discutir a sus amigos con un policía, en cuando todo volvió a la normalidad, los 4 amigos sordos continuaron con su búsqueda del hotel pensando en aquel policía fuera de control.

Relato de Fabrizio Paluzzi. Traducido por Cris.

lunes, 2 de agosto de 2010

Jugando al escondite

Cuando era niño, todos los veranos hacía un viaje con los boys scouts de mi pueblo. En uno de esos viajes, me sucedió una cosa, que quiero compartir. Todas las noches, hacíamos juegos, y una de ellas encendimos una hoguera en el campamento, y nuestros monitores decidieron que jugáramos al escondite.
Dónde me podía esconder? Como estaba todo oscuro, y no se veía nada, pensé que no hacia falta esconderme detrás de una roca o un árbol, con que me escondiera en mitad del campo, ya era suficiente. Me agaché, y esperé. Pasó el tiempo y no venía nadie, al final me entró tanto sueño que acabé dormido.
Cuando me desperté ya estaba amaneciendo, vi que la hoguera estaba apagada, como no había nadie alrededor, me fui a mi tienda de campaña, pero tampoco había nadie . Donde están todos!??
Buscando buscando, de repente, los veo a todos, tanto los monitores como mis compañeros que vienen corriendo hacia mí!
- Xemari!!!!! Toda la noche buscándote!!!! Dónde te habías metido!??? Claro, como eres sordo no nos oías! Hemos estado muy preocupados!!

Esa noche solo dormí yo!



Relato autorizado por Xemari Espasa

lunes, 26 de julio de 2010

Incidente grave durante una práctica en la Universidad por una deficiente adaptación para personas sordas

Tengo muchas dificultades en el seguimiento de las prácticas universitarias, puesto que hay que entender la explicación del profesor y a la vez realizar una serie de tareas. No puedo leer los labios y realizar la práctica. Siempre me pierdo. No dispongo de adaptación para salvar esta situación. Veo a los demás, tomando sus apuntes, y pendientes de sus tareas, preguntando unos a otros, a veces algunos ríen, pero no sé de qué. Siento que no pertenezco a ese ambiente tan armonioso, y los observo con cierta envidia sana. Pregunto bastante a los demás, pero no puedo aportar nada. Los profesores cuando saben de mi situación, me dicen que en caso de no entender algo, levante la mano. Pero, ojala fuera tan fácil. No es que no entienda algo, sino que, sencillamente, no soy capaz de seguir, y muchas veces no sé qué preguntar. Normalmente hablan rápido, porque hay que acabar la práctica en un tiempo bastante limitado.


Por suerte, para la realización de la práctica de este día dispongo de fotocopias, así que iré siguiendo los pasos que indica el guión. Para leer los labios se requiere mucho mas esfuerzo que para leer unos apuntes, y aun así se pierde mucha información. No soy capaz de leer los labios mas de 20 minutos seguidos, sobre información técnica, es agotador. Con el tiempo, he aprendido a usar pequeñas estrategias, una de ellas consiste en hacer lo mismo que hacen mis compañeros, cuando ellos comienzan a prepararse yo me preparo, cuando veo que ponen un reactivo, yo también lo pongo. Evito adelantarme, ver a otra persona como lo hace es una buena forma de seguir. Si tengo una duda pregunto a los compañeros que tengo cerca, pero no mucho ya que ellos tienen que estar pendiente de su trabajo. Y no pueden estar por mí. Si el profesor es de los que vocaliza también le pregunto.


Pero a veces, todas las precauciones son pocas. Estoy en el laboratorio de Química, con mi preparado de Acido Benzoico, lo tengo que poner en ebullición. Así que enciendo el fuego de un bec Bunsen. 1 minuto después comienza a salir humo de mi preparación, empiezo a toser, casi no se puede respirar. El profesor comienza a gritar algo, sospecho que es por el vapor que desprende mi preparación, así que le digo que he sido yo. Todo el mundo sale pitando del laboratorio, unos pocos y yo abrimos las ventanas y salimos después. En el pasillo hablamos de lo sucedido. El profesor había repetido varias veces que era muy importante tapar la preparación para que el vapor no saliera, ya que era tóxico. Yo no me enteré. Después de 20 minutos entramos al laboratorio y continuamos con la práctica.

lunes, 19 de julio de 2010

Despedida de su trabajo después de atender a un grupo de sordos


Narnia, Septiembre del 2007.
Un grupo de amigos sordos bilingües (signantes y oralistas), decidimos ir a jugar a futbol, como tantas otras veces, y después organizar una cena de grupo, en un restaurante ubicado, en el mismo complejo deportivo. Como el grupo ha ido muchas veces, conocemos al dueño. En esta ocasión somos una veintena de personas.
Después de un entreno agotador de futbol por parte de los chicos, y de una sesión de cotilleo por parte de las chicas, nos juntamos todos y nos vamos al restaurante a cenar. Nos atiende una chica jovencita, desde el principio deja notar su inseguridad. Empiezan los problemas, no entiende lo que la gente dice. Algunos de nosotros como siempre, y con la intención de evitar confusión, señalamos el plato desde la carta, así es imposible equivocarse, otros prefieren decirlo sin señalar. Ella va muy despacio, apuntándolo todo en su libretita.
20 minutos después, va trayendo platos:
-penne alla putanesca!!
- penne alla putanesca??
-penne alla putanesca???????
Se bloquea, no sabe como actuar, y se queda de pie inmovilizada repitiendo lo mismo. Uno de nosotros, que se ha percatado de la situación, se levanta y se pone a su lado, para llamar la atención del grupo, haciendo gestos con las manos.
- atención, atención!!!! Mirarme todo el mundo !quien ha pedido penne alla putanesca! ehhhhh!!!! atención todos!
Era de un chico que estaba hablando y no se había enterado de la presencia de la chica:
- es mío!!!
La chica continua trayendo platos, y con ayuda del mismo chico, los va repartiendo uno a uno, nosotros intentamos estar más atentos. Mas tarde la camarera llega con un plato, que parece que no es de nadie. Ella se queda plantada con el plato en la mano, y nosotros, preguntando entre nosotros nos damos cuenta que no es de nadie. Así que, después de 10 minutos, regresa con el plato a la cocina. Vuelve con otros. Vuelve a traer más platos que no son de nadie, y los devuelve a la cocina. Al final 3 de nosotros todavía no teníamos plato, ni eran los que había traído, ni estaban apuntados en la libreta. Baja a la cocina a pedirlos. No tarda en subir el dueño del local a ver que esta pasando. En seguida se da cuenta, que ha habido una equivocación. La chica entendió mal ya que hay sordos que les cuesta pronunciar bien las palabras, y trajo el plato que no era.
La camarera, cada vez esta mas nerviosa, pero continua haciendo su trabajo, llegan los postres, y nosotros esta vez estamos muy pendientes de ella. Y así acabo la cena.
Dos días después, de casualidad nos encontramos con el dueño, y nos comento que aquel día, después que nos fuéramos, despidieron a la joven. Había empezado hacia solo 2 días y tenia unos 18 años.

Nosotros no siempre somos las victimas.

martes, 6 de julio de 2010

Entrevista laboral con pregunta trampa

Me encuentro en una entrevista laboral, el responsable que ya es conocedor de mi discapacidad, va haciendo una serie de preguntas con muy buena vocalización, y yo, tranquilamente, voy respondiendo. La entrevista va por buen camino, hasta que 20 minutos después, entra la mujer del jefe. Me la presenta.
Ella empieza a hacer preguntas irónicamente…
- Como es que hablas tan bien, si dices que eres sorda?
- Bueno yo, de pequeña era oyente, aprendí a hablar sin ninguna dificultad. Ahora con la ayuda de audífonos puedo regular mi voz.
-Y por qué ahora eres sorda?
- Mi otorrino dice que no se puede saber la naturaleza de la patología, he ido perdiendo audición progresivamente.
- Pérdida progresiva? y te vas a quedar sorda total?, porque si te quedas sorda total y no entiendes a tus compañeros de trabajo, no nos interesas. - afirma irónicamente.
- Bueno, yo me defiendo mediante lectura labial, además no creo que me quede sorda total.
- Tendremos que hacer una prueba.
La mujer llama a los demás trabajadores, son dos, Manolo y Joanot, les hace entrar en el despacho y ni me los presenta.
- mirar chicos, esta chica dice que es sorda, decirle algo a ver si os entiende.
Es una situación un tanto incomoda, uno de los dos pregunta:
- Hola, soy Manolo….ufffs… pues no se que decir… a ver… Cuales son tus hobbies?
- Vale, ha dicho que cuales son tus hobbies.
- Tienes hobbies? - pregunta el responsable
- Si… me gusta mucho hacer senderismo… blablabla
La jefa, me corta:
- Ahora tu, Joanot, dile algo!
- jdfen oe edjomjras
- Que?
- akjsdar un isairnisb
- mmmhhh, perdón?
- askrne un ienshaler
- Bueno, me esta costando
- Hazme un hemisdans!
- mmmhhhh… hazme un hemograma??
He acertado! Casi no abría la boca. Los dos hombres abandonan el despacho y siguen con sus tareas. La mujer continua con sus preguntas desagradables.
- Yo tengo una amiga que también es sorda, siempre se queja de que se siente discriminada, sola y que los demás pasan de ella en el trabajo. Tu te sientes discriminada? te pasa lo mismo?
- Eh? yo? que si me siento discriminada? bueno, yo congenio con unos más que con otros.
El jefe asiente, le ha gustado mi respuesta y comenta:
-Si! tienes razón… yo también congenio con unos más que con otros, claro….
Y la mujer abandona el despacho. La entrevista se da por finalizada, y quedamos en que, en caso de seleccionarme, me llamaría en una semana. Me fui con mal sabor de boca.
Me seleccionaron. Con el tiempo, me di cuenta que aquella mujer me había hecho una pregunta trampa, no podía tener ninguna amiga sorda, puesto que no tenia amigos. Algo que no era de extrañar.

miércoles, 30 de junio de 2010

Se están riendo de mi?

Estamos en el instituto, vamos a recibir formación durante dos días, sobre primeros auxilios, nos darán un titulo que podré añadir a mi curriculum. Se presenta una docente argentina con un muñeco. Mala suerte, me cuesta mucho seguir las explicaciones de clase, y cuando es extranjero, la dificultad es doble. Empieza la clase, no me entero de casi nada. Pero es algo a lo que estoy acostumbrada.
Mientras explica como auxiliar a un hombre que ha estado a punto de ahogarse va escribiendo en la pizarra todos los pasos que hay que hacer, y menos mal… gracias a ello sigo. Veamos… primero tenemos que comprobar si respira, luego desde el esternón, contar tres dedos hacia abajo y presionar con las dos manos, luego hacer el boca a boca, 5 veces…. volver a comprobar si respira, y si no ,volver a repetir el proceso… la profesora argentina continuaba hablando… y yo mirando atentamente a ver si captaba algo más.
Una vez acabada su explicación dice, y eso lo entiendo bien.
- Necesito un voluntario!
En esos casos intento disimular, Mi plan A, es hacer que apunto algo en la agenda, pero ese día, me cogió desprevenida, y pase al plan B, mirar a los lados haciéndome la distraída, y claro, se noto tanto mi intento de disimulo, que la docente me acabo eligiendo a mi…
Salí, y como estaba todo el proceso apuntado en la pizarra, era fácil seguir… así que iba leyendo en voz alta lo que ponía, y lo iba haciendo : PASO 1: posicionar a la victima. PASO 2. Acercar el oído a la boca , para escuchar si respira.
Acerque mi oído a la boca del muñeco. Y la profesora me preguntó:
-oyes algo?
- no! ya me gustaría ya…
RISAS DE TODA LA CLASE
SE ESTÁN RIENDO DE MI?





No, se están riendo conmigo.


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En el instituto, un lunes a las 8 de la mañana esperando la llegada de la profesora, estamos comentando que hemos hecho cada una el fin de semana. Entonces cuando llega mi turno, digo:
- Vino una amiga de fuera a pasar el finde en Barcelona. El domingo fuimos al cine de la Icaria, donde pasan las películas subtituladas, vimos una peli malísima.
- Y tu para que vas a un cine subtitulado?
Todas nos la quedamos mirando sorprendidas, y le digo yo: pues porque soy sorda, no te acuerdas?
Total que tiene un ataque de risa, no puede parar de reír… llega la profesora, y no puede parar. Se ha dado cuanta de su metedura de pata. La profesora la manda callar, pero sigue sin poder dejar de reír, ríe ríe y ríe.

SE ESTA RIENDO DE MI?



no…. se esta riendo de ella misma.

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Estamos realizando una práctica en el laboratorio del instituto. Yo estoy entretenida analizando la concentración de compuestos de una disolución con una máquina, por casualidad levanto la mirada, miro a mi alrededor y veo que una chica de la clase le dice a otra, que estaba detrás mío…
-que es sorda!!!!!
me giro, y veo a una chica de la otra clase riendo: jajajjajjajajaj
SE ESTA RIENDO DE MI?





no… se esta riendo de la situación,
La chica de la otra clase, que estaba detrás de mi, me ha estado diciendo un centenar de veces: me dejas pasar? y yo ni me he inmutado. Y no nos conocíamos



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Estoy en el trabajo , analizando una muestra en el laboratorio, de repente noto que alguien me esta tocando la espalda. Me giro. Y veo a mi compañero que me grita burlonamente:
- Crissss!!!! que te he estado llamando por todo el laboratorio!! tu estas sorda o que!!!!!!!!!!!!!!!!!
- A ti que te parece?
- ya… ya lo se … te lo digo así para desdramatizar.
SE ESTA RIENDO DE MI?






no, se esta riendo de mi discapacidad.
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Salgo casi corriendo de casa, tengo que ir a la universidad y voy con el tiempo justo. Llego a la parada de autobús, hay mucha gente, eso significa que mi autobús esta a punto de llegar. Vamos bien. Mientras espero me doy cuenta que dos mujeres me lanzan miraditas, y cuchillean, vahhh, quiza sean alucinaciones mías. Llega el autobús, y aun siguen las miraditas. Al bajar del autobús, les dirijo una miradita como quien dice: oye, que miráis?. Ya que todavía me están mirando. Veo el reloj y acelero , ahora toca hacer transbordo, tengo que coger un tren de ferrocarriles, de camino, una señora me dice…
-wqoijfwl jwla aw awejrlwajnelawj!
- perdón , que?
- -wqoijfwl jwla aw awejrlwajnelawj!
Sé que no es una pregunta, pero entre que voy a perder el tren, y sé que no la voy a entender ni a la tercera, le digo.
- ahhhh… si??- y le señalo mi reloj
En estos caso hago un control rutinario… Cremallera bajada? no… alguna mancha aparente? no… Falsa alarma… continuo con mi camino.
Llego a la Universidad, con las antenas puestas, mirando a ver si veo algo raro… nada…
Llego a clase:
-Holaaaa chicassss!!! que tal????
- Cris!!!! que, conjuntito nuevo?
-si! como lo sabes? superbién de precio en el H&M
- ya … ya… llevas las etiquetas asomando por detrás….
(mierda)
risas, risas y mas risas…

SE ESTÁN RIENDO DE MI?



si…. se están riendo de mi…

jueves, 24 de junio de 2010

Dicen que dicen...



Dicen que dicen... que un día se presentó una joven sorda a una peluquería . Le atendió la responsable. La joven en seguida le explica que ella es sorda, y que se va a tener que quitar sus audífonos, y no oye nada sin ellos, pero que se comunica por lectura labial muy bien.
Cuando llega el turno de la chica sorda, guarda los audífonos en una cajita delante de la peluquera, y la pone en el armario junto a su chaqueta.
Mientras le están lavando el pelo, la chica se da cuenta que la peluquera le esta hablando…
- ********** ****?.
- perdón? no le entiendo! tengo que verle la cara!!!
- ostras , es verdad!!!! espera un momento!!!!
Entonces la joven se da cuenta que la peluquera se dirige al armario , lo abre y coge la cajita donde guarda sus audífonos. Cree que se los va a devolver, pero le extraña porque tiene el pelo mojado y con jabón. Pero se equivoca… La peluquera abre la cajita , y le grita a los audífonos que están apagados dentro:
- Que te estaba diciendo que como lo quieres?????







Dicen que dicen... que un día una persona sorda fue a reservar una habitación en un hostal, al día siguiente tenía una reunión muy importante. En aquella época no habían móviles, y por un despiste se había dejado su despertador vibrador en casa. Así que tenía un problema: como se iba a despertar al día siguiente para llegar puntual a la reunión ? así, que hablo con la recepcionista.
-mira, que tengo un problema, yo soy una persona sorda, y mañana me tengo que levantar a las 8 de la mañana, me podrías avisar?
-Siiiiiii!!! Clarooooo!!!! ningún problema…. usted no se preocupe que le despertamos.
Al día siguiente la persona sorda, por suerte se despertó a las 7.45h, y cuando dieron las 8h pudo ver la estrategia que utilizó la recepcionista para despertarla…
Sabéis que hizo? ni os lo imagináis.
No se le ocurrió otra cosa que coger un papel, poner : son las ocho de la mañana. y pasarlo POR DEBAJO DE LA PUERTA.