lunes, 26 de julio de 2010

Incidente grave durante una práctica en la Universidad por una deficiente adaptación para personas sordas

Tengo muchas dificultades en el seguimiento de las prácticas universitarias, puesto que hay que entender la explicación del profesor y a la vez realizar una serie de tareas. No puedo leer los labios y realizar la práctica. Siempre me pierdo. No dispongo de adaptación para salvar esta situación. Veo a los demás, tomando sus apuntes, y pendientes de sus tareas, preguntando unos a otros, a veces algunos ríen, pero no sé de qué. Siento que no pertenezco a ese ambiente tan armonioso, y los observo con cierta envidia sana. Pregunto bastante a los demás, pero no puedo aportar nada. Los profesores cuando saben de mi situación, me dicen que en caso de no entender algo, levante la mano. Pero, ojala fuera tan fácil. No es que no entienda algo, sino que, sencillamente, no soy capaz de seguir, y muchas veces no sé qué preguntar. Normalmente hablan rápido, porque hay que acabar la práctica en un tiempo bastante limitado.


Por suerte, para la realización de la práctica de este día dispongo de fotocopias, así que iré siguiendo los pasos que indica el guión. Para leer los labios se requiere mucho mas esfuerzo que para leer unos apuntes, y aun así se pierde mucha información. No soy capaz de leer los labios mas de 20 minutos seguidos, sobre información técnica, es agotador. Con el tiempo, he aprendido a usar pequeñas estrategias, una de ellas consiste en hacer lo mismo que hacen mis compañeros, cuando ellos comienzan a prepararse yo me preparo, cuando veo que ponen un reactivo, yo también lo pongo. Evito adelantarme, ver a otra persona como lo hace es una buena forma de seguir. Si tengo una duda pregunto a los compañeros que tengo cerca, pero no mucho ya que ellos tienen que estar pendiente de su trabajo. Y no pueden estar por mí. Si el profesor es de los que vocaliza también le pregunto.


Pero a veces, todas las precauciones son pocas. Estoy en el laboratorio de Química, con mi preparado de Acido Benzoico, lo tengo que poner en ebullición. Así que enciendo el fuego de un bec Bunsen. 1 minuto después comienza a salir humo de mi preparación, empiezo a toser, casi no se puede respirar. El profesor comienza a gritar algo, sospecho que es por el vapor que desprende mi preparación, así que le digo que he sido yo. Todo el mundo sale pitando del laboratorio, unos pocos y yo abrimos las ventanas y salimos después. En el pasillo hablamos de lo sucedido. El profesor había repetido varias veces que era muy importante tapar la preparación para que el vapor no saliera, ya que era tóxico. Yo no me enteré. Después de 20 minutos entramos al laboratorio y continuamos con la práctica.

lunes, 19 de julio de 2010

Despedida de su trabajo después de atender a un grupo de sordos


Narnia, Septiembre del 2007.
Un grupo de amigos sordos bilingües (signantes y oralistas), decidimos ir a jugar a futbol, como tantas otras veces, y después organizar una cena de grupo, en un restaurante ubicado, en el mismo complejo deportivo. Como el grupo ha ido muchas veces, conocemos al dueño. En esta ocasión somos una veintena de personas.
Después de un entreno agotador de futbol por parte de los chicos, y de una sesión de cotilleo por parte de las chicas, nos juntamos todos y nos vamos al restaurante a cenar. Nos atiende una chica jovencita, desde el principio deja notar su inseguridad. Empiezan los problemas, no entiende lo que la gente dice. Algunos de nosotros como siempre, y con la intención de evitar confusión, señalamos el plato desde la carta, así es imposible equivocarse, otros prefieren decirlo sin señalar. Ella va muy despacio, apuntándolo todo en su libretita.
20 minutos después, va trayendo platos:
-penne alla putanesca!!
- penne alla putanesca??
-penne alla putanesca???????
Se bloquea, no sabe como actuar, y se queda de pie inmovilizada repitiendo lo mismo. Uno de nosotros, que se ha percatado de la situación, se levanta y se pone a su lado, para llamar la atención del grupo, haciendo gestos con las manos.
- atención, atención!!!! Mirarme todo el mundo !quien ha pedido penne alla putanesca! ehhhhh!!!! atención todos!
Era de un chico que estaba hablando y no se había enterado de la presencia de la chica:
- es mío!!!
La chica continua trayendo platos, y con ayuda del mismo chico, los va repartiendo uno a uno, nosotros intentamos estar más atentos. Mas tarde la camarera llega con un plato, que parece que no es de nadie. Ella se queda plantada con el plato en la mano, y nosotros, preguntando entre nosotros nos damos cuenta que no es de nadie. Así que, después de 10 minutos, regresa con el plato a la cocina. Vuelve con otros. Vuelve a traer más platos que no son de nadie, y los devuelve a la cocina. Al final 3 de nosotros todavía no teníamos plato, ni eran los que había traído, ni estaban apuntados en la libreta. Baja a la cocina a pedirlos. No tarda en subir el dueño del local a ver que esta pasando. En seguida se da cuenta, que ha habido una equivocación. La chica entendió mal ya que hay sordos que les cuesta pronunciar bien las palabras, y trajo el plato que no era.
La camarera, cada vez esta mas nerviosa, pero continua haciendo su trabajo, llegan los postres, y nosotros esta vez estamos muy pendientes de ella. Y así acabo la cena.
Dos días después, de casualidad nos encontramos con el dueño, y nos comento que aquel día, después que nos fuéramos, despidieron a la joven. Había empezado hacia solo 2 días y tenia unos 18 años.

Nosotros no siempre somos las victimas.

martes, 6 de julio de 2010

Entrevista laboral con pregunta trampa

Me encuentro en una entrevista laboral, el responsable que ya es conocedor de mi discapacidad, va haciendo una serie de preguntas con muy buena vocalización, y yo, tranquilamente, voy respondiendo. La entrevista va por buen camino, hasta que 20 minutos después, entra la mujer del jefe. Me la presenta.
Ella empieza a hacer preguntas irónicamente…
- Como es que hablas tan bien, si dices que eres sorda?
- Bueno yo, de pequeña era oyente, aprendí a hablar sin ninguna dificultad. Ahora con la ayuda de audífonos puedo regular mi voz.
-Y por qué ahora eres sorda?
- Mi otorrino dice que no se puede saber la naturaleza de la patología, he ido perdiendo audición progresivamente.
- Pérdida progresiva? y te vas a quedar sorda total?, porque si te quedas sorda total y no entiendes a tus compañeros de trabajo, no nos interesas. - afirma irónicamente.
- Bueno, yo me defiendo mediante lectura labial, además no creo que me quede sorda total.
- Tendremos que hacer una prueba.
La mujer llama a los demás trabajadores, son dos, Manolo y Joanot, les hace entrar en el despacho y ni me los presenta.
- mirar chicos, esta chica dice que es sorda, decirle algo a ver si os entiende.
Es una situación un tanto incomoda, uno de los dos pregunta:
- Hola, soy Manolo….ufffs… pues no se que decir… a ver… Cuales son tus hobbies?
- Vale, ha dicho que cuales son tus hobbies.
- Tienes hobbies? - pregunta el responsable
- Si… me gusta mucho hacer senderismo… blablabla
La jefa, me corta:
- Ahora tu, Joanot, dile algo!
- jdfen oe edjomjras
- Que?
- akjsdar un isairnisb
- mmmhhh, perdón?
- askrne un ienshaler
- Bueno, me esta costando
- Hazme un hemisdans!
- mmmhhhh… hazme un hemograma??
He acertado! Casi no abría la boca. Los dos hombres abandonan el despacho y siguen con sus tareas. La mujer continua con sus preguntas desagradables.
- Yo tengo una amiga que también es sorda, siempre se queja de que se siente discriminada, sola y que los demás pasan de ella en el trabajo. Tu te sientes discriminada? te pasa lo mismo?
- Eh? yo? que si me siento discriminada? bueno, yo congenio con unos más que con otros.
El jefe asiente, le ha gustado mi respuesta y comenta:
-Si! tienes razón… yo también congenio con unos más que con otros, claro….
Y la mujer abandona el despacho. La entrevista se da por finalizada, y quedamos en que, en caso de seleccionarme, me llamaría en una semana. Me fui con mal sabor de boca.
Me seleccionaron. Con el tiempo, me di cuenta que aquella mujer me había hecho una pregunta trampa, no podía tener ninguna amiga sorda, puesto que no tenia amigos. Algo que no era de extrañar.