domingo, 24 de junio de 2012

Bromitas de mal gusto

El relato de MiniCar

En el café del trabajo:

Solemos ir un grupo a tomar un café, de varios departamentos y nos juntamos unas 12-15 personas.
Es una cafetería pequeña y es imposible enterarte de todo, lo cual tienes que escuchar a las personas que tienes cerca , leer los labios o intentar preguntar a alguien de que hablan. Pero esto último ya da más apuro si no estás con gente de confianza, o esa persona no tiene la suficiente paciencia contigo,  visto que no todas las personas se implican contigo repitiéndote las cosas, al parecer es algo que cansa en la sociedad.

Pues lo que me pasó esta mañana al coger una silla y acercarme al grupo donde estaban todos, debí de arrastrarla haciendo ruido, yo oía un poco, claro entre el ruido de la silla, y de las voces de la gente  , no oyes a igual intensidad unos que otros, pero no pensé que fuera tan molesto, tuve que cambiar de silla porque la que cogí tenía el asiento descolocado y me podía caer, pues la cojo y me siento en mi nueva silla.

Y salta una que está en el grupo de un dpto: Joer, que ruido haces!
va otra que dice: Es que como no oye...
yo que me dí cuenta, le digo a la que me dice como no oigo: a ti te gustaría no oír?.
ella dice :hombre tiene ventajas para ti, no es malo.
y le digo :pues ponte en mi piel y verias que si te pasara a ti si te gustaría,
a lo que me responde que no, que era una broma...

 Pues vaya bromita...

4 comentarios:

  1. Me han pasado varias situaciones asi. La verdad es que cuando alguien hace comentarios sobre que tengo suerte de no oir segun que ruidos... no me gusta nada. Yo creo que es mas ignorancia, si supieran lo que es privarte de oir, se comportarian de otra manera.

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  2. Igual que cuando alguien dice algo gracioso y todo el mundo se ríe con ganas. Tú preguntas que qué ha dicho y te contestan:"Nada, tonterías suyas", acompañado con un gesto como diciendo "chorradas que no merece la pena repetir". Pero no se dan cuenta de que ellos se han reído y han disfrutado con esa chorrada, mientras que tú no. Yo siempre suelo decir en estos casos: "Sí, ¡pero yo también quiero reírme!". Y todo esto cuando intentan repetirte lo que han dicho sin parar de reírse, con lo cual les sale un galimatías incomprensible y tú te quedas igual. En fin, paciencia... pero aún así, yo ya estoy harta de ser sorda.

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  3. leo esto y siento que no soy la unica que pasa por estas situaciones ... amen a todo silvia.

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  4. Cuando suceden cosas así, creo que deberíamos reírnos de nosotros mismos y no ofendernos por lo que dice la gente de ti. Hay que darle la vuelta a las cosas y ponerle un punto cómico a la acción, sin complejos y valentía. Cuando alguien me dice que ser sordo es una ventaja yo les contesto que debe ser odioso oír a tu pareja roncar por las noches, o que no hay nada mejor que dormir una siesta rodeada de niños, etc. Hay que convertir nuestra desventaja en una ventaja, acompañado siempre de una reluciente sonrisa. Al final la gente acabará viendo sus propios defectos, y te respetará y valorará más.

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