sábado, 14 de agosto de 2010

Lamentable situación en una tienda de ropa


El otro día entré en la tienda que la marca Springfield tiene en mi ciudad, con la intención de comprar unas camisetas para regalo. Ya con mi compra me dirijo a la cola para pagar y veo que la responsable de caja esta atendiendo a una persona que quiere que le expendan la tarjeta cliente de la tienda. El cliente es sordo signante, con dificultades de comunicación oral, no sabe leer los labios, y habla muy mal, no se le entiende prácticamente nada. A pesar de ello, la chica le atiende muy bien, tiene paciencia y con ingenio y algunos gestos se comunican y van resolviendo la situación. Él va rellenando los datos que se necesitan en un formulario. Pero van muy poco a poco, y la cola para pagar, cada vez se hace más larga, y algunos se impacientan..
De repente la mujer que está detrás de mí, le grita a la cajera:
- Cuidado, a ver si al sordomudo le da por robar la caja!!!!
Lo que oí me hizo pensar lo triste que es, que aún queden ignorantes como esa señora en nuestra sociedad. Acaba de discriminar a una persona delante de otros, cuando sabe que no se puede defender. Un hecho lamentable. Por qué delante de una situación manifiesta de discriminación pública, nadie dijo nada? por impotencia, por cobardía, por no saber como actuar…….Este tipo de situaciones o parecidas, por desgracia son algo frecuentes.
Mi reflexión es que las personas sordas o discapacitadas tienen dos opciones, quedarse en casa, y depender para todo de sus familiares, o buscar su propia independencia enfrentándose a la vida, como la persona sorda de la historia.
Es necesario ir con la cabeza alta y no rendirse nunca.





Relato facilitado por un familiar de una persona sorda.

7 comentarios:

  1. El mundo está lleno de estúpidos que se meten con su entorno sea por su raza, religión, sexo, e incluso discapacidad.

    Sin emgargo este mundo lo hemos hecho entre todos. Si esa persona se mofa del discapacitado, ¿Qué hizo el resto? ¿Le defendió? ¿o simplemente calló?

    El problema que veo en muchos sordos es que a la hora de buscar su propia independencia renuncian a entender el lenguaje oral de los normoyentes.

    Entiendo que es difícil por la deficiente educación que han recibido muchos sordos, pero me sorprende ver cómo eligen muchos lo fácil, no querer aprender el lenguaje oral porque se las arreglan con la lengua de signos. No se trata de rendirse, sino de ser flexible, adaptarse a su entorno.

    ¿Qué es ser fuerte? ¿Ver como el hierro se puede romper o ser flexible y adaptarse a las circunstancias?

    Viento.

    ResponderEliminar
  2. Seguro que a un ciego con su perro al lado lo respeta toda la cola. Es lo que tenemos los sordos, que somos discapacitados de risa. Tendremos que comprarnos un perro labrador

    ResponderEliminar
  3. Desde luego que...ojala que a esa señora no lo toque tener un nieto sordo porque de ser así seguro que se muere de vergüenza cuando venga a su mente el recuerdo su actitud en el pasado.

    ResponderEliminar
  4. Fra, no solo un nieto, que el destino no le tenga preparada alguna enfermedad que la deje a ella en el mundo del silencio, sin poder entender ni darse a entender, entonces si sabría lo que es eso, yo creo que si lo tiene alguien de su familia seguiría pensando lo mismo.

    Pero como diría el OTRO haberlos ailos en todos los lugares.

    A mi, no hace mucho un funcionario de una gran empresa, que se encuentra atendiendo al publico en un servicio de atención al cliente, me dijo textualmente, llevándoselo las manos a la cabeza:
    -ESTOY DE LOS MINUSVÁLIDOS HASTA AQUÍ.

    Mi contestación fue:
    -SEGURO, MÍRESE USTED AL ESPEJO PORQUE LE ESTÁN SALIENDO UNA PROTUBERANCIA A CADA LADO.

    Todo esto hablado un poco alto ya que yo no oía bien, y oyéndolo toda la gente que estaba esperando, te puedes hacer una idea del jolgorio que se montó

    Cris, por eso digo que una contestación poniendo a ese, o a esa, sin vergüenza en su lugar, es lo que se merecen

    ResponderEliminar
  5. Uuuuuuuuuuufffffff es una situación de las que me ponen. No me callo. Le habría soltado algo acerca de si tenía miedo de que le dejara sin nada que llevarse o así.

    Verás, Pee, con lo del perro del ciego. Llevo una temporada dándole vueltas y me parece que me voy adecidir a hacerlo: Meterme con Crispis, mi perro, por todos los lados y si alguien me dice algo contestare que soy sordo y el perro está adiestrado para ayudarme y atenderme. Seguro que se quedan tan cortados que a pocos se les ocurriría pedirme el oportuno carnet.
    Tengo que hacerlo, tengo que hacerlo, tengo que hacerlo...

    ResponderEliminar
  6. Es muy triste que exista la discriminación y los sordos tenemos una discapacidad transparente lo que lo dificulta más en estos tipos de situaciones.

    Estoy de acuerdo con todo lo que dijeron los comentakas y por eso que soy defensora de la lectura labial y oralizar a los sordos. Eso no significa que pierdan la lengua de signos pero todo lo que sirva para facilitar la vida al discapacitado y ayudarlo a integrarse mejor en la sociedad me parece importante.

    Un abrazo a todos

    ResponderEliminar
  7. Una sorda con audífonos17 de noviembre de 2010, 11:32

    Lo siento, pero no puedo callarme...

    Mucho quejarse de que los demás no hacen nada, pero ¿y el mismo que se queja, qué hace? NADA. Para más inri, el que se queja también es sordo...

    Tiene razón Viento: si el mundo es un asco, es porque lo hemos hecho así entre todos.

    ResponderEliminar